La escuela de kora de Nino Galissa: cuando la tradición se convierte en esperanza
En Orango Parque Hotel creemos que viajar no es solo conocer paisajes nuevos, sino también encontrarse con las historias que habitan en ellos. Esta temporada hemos querido sumar una experiencia muy especial a nuestro circuito: una visita íntima y conmovedora a la casa del músico guineano Nino Galissa, un maestro de la kora, que no solo toca con el alma, sino que está dedicando su vida a recuperar este instrumento ancestral y a compartirlo con las nuevas generaciones de Guinea-Bissau.
La kora: un legado que vuelve a latir
La kora es mucho más que un instrumento musical. Es la voz de la memoria, el susurro de los antepasados, una fuente de sabiduría que se transmite a través de cuerdas y melodías. Durante siglos, esta arpa africana de 21 cuerdas ha sido el corazón de la cultura mandinga, interpretada por griots —guardianes de la historia oral— en ceremonias y celebraciones.
Pero como tantas otras tradiciones, la kora ha estado en peligro de desaparecer. Por eso, Nino Galissa, tras años de carrera en Europa, ha regresado a su tierra natal con un propósito: devolverle la vida a este patrimonio musical y abrir sus puertas a todos. Con este espíritu ha iniciado la construcción de una escuela de kora en el Barrio Militar de Bissau, un espacio donde niñas y niños, sin distinción, puedan aprender a tocar, a crear y a sentirse orgullosos de sus raíces.
Una noche inolvidable: música, comida y comunidad
Durante la noche que los viajeros de Orango Parque Hotel pasan en Bissau antes de volar de regreso a casa, les ofrecemos una actividad difícil de olvidar. Una cena tradicional en la casa de Nino Galissa, cocinada por su familia, compartida en círculo, con las manos, con el alma. Y después, un concierto íntimo bajo las estrellas, donde la kora vibra y canta como si tuviera algo que decirnos a cada uno.
Esa experiencia, más que un espectáculo, es una conexión humana. Y lo más hermoso es que cada participación contribuye directamente a la construcción de la escuela. Los fondos recaudados permiten avanzar con las obras, que ya tienen casi lista la planta baja y pronto podrán empezar a ofrecer clases, talleres y eventos culturales.
Viajar y transformar
Hasta ahora, más de 60 viajeros de Orango Parque Hotel han vivido esta experiencia mágica con Nino Galissa. Han comido en su mesa, han sentido su música y han formado parte —quizá sin saberlo— de algo mucho más grande: un movimiento cultural que está sembrando futuro a través del arte.
Gracias a ellos, la escuela ya no es un sueño lejano, sino una realidad que toma forma. Un lugar que no solo enseñará música, sino que dará herramientas, oportunidades y esperanza a muchos jóvenes. Un espacio donde se tejerá comunidad, se respirará respeto, y se celebrará la diversidad.

Más que música: una escuela de vida
La escuela de kora que Nino está construyendo no es solo un aula. Es un símbolo. Un acto de resistencia cultural. Una invitación a recordar de dónde venimos y a imaginar juntos hacia dónde queremos ir. En ella se formarán músicos, sí, pero también seres humanos conscientes, sensibles, comprometidos con su entorno y su identidad.
Además, el proyecto está generando empleo entre artesanos, constructores y músicos locales, y prevé abrir sus puertas también a artistas internacionales, creando un puente entre Guinea-Bissau y el mundo.
Nuestro compromiso con las raíces de Guinea-Bissau
En Orango Parque Hotel creemos que el turismo puede ser una fuerza de transformación positiva, cuando se hace con respeto, con escucha y con amor por la tierra que nos acoge. Por eso, apoyar el sueño de Nino Galissa es también apoyar los valores que nos mueven: cultura, comunidad, sostenibilidad y justicia social.
Gracias a todos los que ya han formado parte de esta historia. Y a los que aún no han venido: los esperamos. Porque hay viajes que te cambian. Y hay músicas que construyen futuros.






